miércoles, 30 de enero de 2013

Desde que te vi siempre es mayo.

Hoy me he levantado de un humor muy musical,
en sintonía acústica con el mundo,
el oído alerta a tus palabras firmes.

Nada para quejarme, la historia me trata bien,
soy felíz en todas las tonadas,
aunque a veces mi pecho se cierre, con ruido,
saber lo que quiero me trae en ventaja.

Y tu estás ahí, inmaculándote,
con tus ojos de cualquier color que me gusta,
tus labios con el sabor que deseo,
estás ahí, y te veo, alejándote en la bruma,
de mis sueños descoordinados.

Si me tocas las manos están frías,
aunque mi corazón fluya tibio hasta las extremidades;
mi cerebro pegado a la rutina,
y mis labios al fino cemento.



lunes, 21 de enero de 2013

El matadero

Pero claro que nada es lo que parece,
detrás de las sombras siempre hay un despertar,
en lo más profundo de los abismos, hay vestigios de vida,
dentro de nuestros cuerpos, planetas estallan a la hora de dormir.

Tanto tiempo en silencio, me ha transformado en irreverente,
me ha propinado una buena dosis de cinismo en la punta de los dedos,
me ha volado los sesos con rebeldía sobrenatural.

Cada vez la opresión es más fuerte, se disfraza de bienvenida,
todos quieren "oír" lo que dices, pero nadie en realidad "escucha",
hasta que te vuelves una mosca en su plato,
hasta que la boca te habla tanto que zumbas...

Si no entiendes lo que digo, entonces seguramente sigues dormido,
dormido e inconsciente, y tu vida es relativamente normal;
como un ganado desfilando al matadero,
normal, tan normal que no es vida.

Tan suprimido e invisible como el sarcasmo,
tan vacío, que si la muerte te golpease la cara,
te quedarías igual, estático,
sin vida como ahora.

lunes, 14 de enero de 2013

Mercurial.

Tener el cerebro agotado, y que el cuerpo caiga ante su peso,
el agotamiento compartido de las abejas volando en el panal, que es mi cabeza,
su determinación a no dejarme tranquila,
ni dormir, ni comer, ni vivir.

Son tiempos oscuros pero mis entrañas brillan,
los segundos son tan lineales, que me desintegran; mis ganas, mis sueños...

El despertar ha sido tan implacable, tan duro,
el despertar de mi conciencia que no entiende ya de razones;
sólo quiere hacer lo que hay que hacer, abandonar las imposiciones sociales
y llorar con llanto de años, llanto seco e inoportuno.

Sucumbir ante la oportunidad de actuar,
quedarse inmóvil, formular hipótesis.
Vivir una vida tan móvil como el mercurio.
Mercurial. 

La chispa inmoderada.

Hoy es un día de esos,
en que invento palabras y me da lo mismo.
En que te cuento un cuento y después lo olvido...

Estoy fría y lúgubre, y me pregunto si esto es todo lo que trae la vida;
hay cien mil motivos para que sea feliz, y sin embargo, se me deslizan todos de las manos;
como mantequilla derretida que procede a evaporarse,
Así, así, me siento a veces.

Incapaz y descontenta, juzgada y atrapada.
Pero, si quiero llegar a algún lugar, tengo que empezar desde un punto,
hoy elijo ese punto, que mi desahogo escrito sea la torrente,
la afluencia de cosas que me llenen el camino...

Que escribir se convierta en mi roce estático,
que sea la chispa inmoderada que devora mi bosque,
Que sea mi principio y mi fin, desde hoy.

Hoy comienza mi vida.