Tener el cerebro agotado, y que el cuerpo caiga ante su peso,
el agotamiento compartido de las abejas volando en el panal, que es mi cabeza,
su determinación a no dejarme tranquila,
ni dormir, ni comer, ni vivir.
Son tiempos oscuros pero mis entrañas brillan,
los segundos son tan lineales, que me desintegran; mis ganas, mis sueños...
El despertar ha sido tan implacable, tan duro,
el despertar de mi conciencia que no entiende ya de razones;
sólo quiere hacer lo que hay que hacer, abandonar las imposiciones sociales
y llorar con llanto de años, llanto seco e inoportuno.
Sucumbir ante la oportunidad de actuar,
quedarse inmóvil, formular hipótesis.
Vivir una vida tan móvil como el mercurio.
Mercurial.
el agotamiento compartido de las abejas volando en el panal, que es mi cabeza,
su determinación a no dejarme tranquila,
ni dormir, ni comer, ni vivir.
Son tiempos oscuros pero mis entrañas brillan,
los segundos son tan lineales, que me desintegran; mis ganas, mis sueños...
El despertar ha sido tan implacable, tan duro,
el despertar de mi conciencia que no entiende ya de razones;
sólo quiere hacer lo que hay que hacer, abandonar las imposiciones sociales
y llorar con llanto de años, llanto seco e inoportuno.
Sucumbir ante la oportunidad de actuar,
quedarse inmóvil, formular hipótesis.
Vivir una vida tan móvil como el mercurio.
Mercurial.
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