miércoles, 30 de enero de 2013

Desde que te vi siempre es mayo.

Hoy me he levantado de un humor muy musical,
en sintonía acústica con el mundo,
el oído alerta a tus palabras firmes.

Nada para quejarme, la historia me trata bien,
soy felíz en todas las tonadas,
aunque a veces mi pecho se cierre, con ruido,
saber lo que quiero me trae en ventaja.

Y tu estás ahí, inmaculándote,
con tus ojos de cualquier color que me gusta,
tus labios con el sabor que deseo,
estás ahí, y te veo, alejándote en la bruma,
de mis sueños descoordinados.

Si me tocas las manos están frías,
aunque mi corazón fluya tibio hasta las extremidades;
mi cerebro pegado a la rutina,
y mis labios al fino cemento.



No hay comentarios:

Publicar un comentario